ACTIVISTAS DE DERECHOS HUMANOS CUESTIONAN POSICIONES DEL
FORO POR LA VIDA
Caracas, 22 de abril 2013.
Quienes firmamos abajo,
activistas, trabajadores y trabajadoras de distintas disciplinas que hemos
hecho vida en las organizaciones de derechos humanos venezolanas, y otras
vinculadas o sensibilizados con el tema, damos a conocer nuestra posición
frente a las declaraciones emitidas en días recientes por la coalición de
organizaciones agrupadas en el Foro por la Vida, en torno a las víctimas y a
los hechos de violencia política registradas en el marco del último proceso
electoral celebrado en Venezuela, así como en torno a los resultados de dicho
proceso.
Sobre los derechos a la vida, a
la integridad personal y a la seguridad ciudadana
El 16 de abril, el Foro por la
Vida emitió un primer pronunciamiento, en el cual expresaba su repudio hacia “…
las agresiones contra personas que participaban en las auditorías ciudadanas
(…)” y su preocupación por “los ataques vandálicos sufridos por la Red de
Observación Electoral de la Asamblea de Educación contra su personal, equipos e
instalaciones en las que laboraban el 14 de abril, mientras realizaban una
actividad de verificación, debidamente avalada por el Consejo Nacional
Electoral”. Ese mismo día circulaba ya información sobre las primeras víctimas
de violencia política, que incluyeron a funcionarios regionales y nacionales
del CNE, a ciudadanos comunes y a trabajadores gubernamentales. Los hechos
conocidos iban desde el acoso y el hostigamiento hasta la muerte. Sin embargo,
de manera incomprensible, esta información pública y notoria fue omitida por el
Foro.
Tardíamente, y sin contextualizar
la filiación política de las víctimas de asesinatos, el pasado 18 de abril,
solicitó el Foro “… una investigación expedita y transparente de las muertes
ocurridas desde el cierre de la campaña electoral y en el marco de la crisis
originada desde el día 14 de abril en la madrugada”. Igualmente, el Foro
manifestó su “… rechazo a las expresiones de violencia e intolerancia, independientemente
de donde vengan”.
En la Carta Abierta a las
organizaciones de derechos humanos de América Latina, el Foro hace alusión a
las víctimas de la violencia política en segundo término, como corolario
argumentativo a la descalificación de los resultados electorales, destacada con
afirmaciones como éstas,: “… se ocultó deliberadamente que la negativa a la
activación de un mecanismo institucional y democrático es el detonante de la
crisis, abriendo cauce a la violencia” (…) “Si bien no era un acto ilegal, era
políticamente torpe que, en medio de una solicitud de impugnación, fuera
proclamado Nicolás Maduro como presidente del país para el período 2013- 2019,
lo cual aumentó la crispación de un sector importante del país”.
En cambio, sobre el llamado del ex
candidato presidencial y actual Gobernador del estado Miranda, Henrique
Capriles, a drenar “la arrechera” a través de un cacerolazo, el Foro apenas
menciona que: “El 15.04.13 fue convocado (se omite el hecho público y notorio
de que fue Henrique Capriles quien convocó) un cacerolazo que fue acatado de
manera masiva en las principales ciudades del país, así como en diversas
poblaciones medianas y pequeñas y, dato significativo, en zonas populares
identificadas tradicionalmente con el oficialismo”. Se omite, igualmente, que
en el contexto de esas manifestaciones ocurrieron actos de violencia contra
personas y bienes.
Las citas del párrafo anterior
abundan en expresiones de carácter editorial y omiten información relevante,
por lo que menoscaban la deseable credibilidad que deben tener organizaciones
de derechos humanos que se autodefinen como autónomas, en vez de cumplir con su
rol: Exigir el establecimiento de responsabilidades, condenar la violencia
-independientemente de quien la promueva- y solicitar el inicio de una
investigación exhaustiva, propia e imparcial. Por eso, insistimos, llegan tarde
tales expresiones en la rueda de prensa del 18 de abril.
Otra importante omisión en las
tres comunicaciones hechas públicas por el Foro es el hecho de que todas las
víctimas mortales reportadas hasta la fecha eran simpatizantes o militantes del
chavismo. No obstante, en la misma Carta.., el Foro señala que: “… hubo excesos
en ambos bandos, reportándose actos de agresión, intimidación, violencia,
heridos y muertos en diferentes puntos del país”.
Según información difundida por
medios comunitarios, regionales, nacionales y por organismos oficiales, para el
16 de abril ya habían fallecido al menos seis personas y más de sesenta fueron
heridas. Luego, la cifra de muertes aumentó a nueve. Algunos murieron mientras
celebraban el triunfo electoral y otros, en el marco de acciones contra obras
emblemáticas del proceso bolivariano (centros de salud, sedes del PSUV,
conjuntos residenciales de la Gran Misión Vivienda Venezuela y medios
comunitarios).
Como venezolanos y venezolanas
formadas en el activismo de derechos humanos, nos sorprende que éste no haya
sido considerado un “dato significativo”, como sí lo fue el caceroleo en zonas
populares identificadas con el chavismo. Al respecto habría cabido, cuando
menos, señalar la responsabilidad del Estado en torno a la protección del
derecho a la vida y a la seguridad ciudadana, pero también la del liderazgo
político de oposición (entre quienes se cuentan funcionarios públicos con altas
responsabilidades estadales de dirección), que a nuestro juicio es
corresponsable de la violencia por haber instigado a sus seguidores a “drenar
la arrechera” la noche del 15 de abril.
Sobre el derecho a la
manifestación pacífica
En este marco de volatilidad en
las calles, el Presidente Nicolás Maduro anunció la decisión de no permitir la
marcha anunciada por el ex candidato Capriles hasta el centro de la ciudad para
el 17 de abril, y les conminó a manifestar en otras zonas de Caracas.
La mencionada decisión
presidencial es señalada por el Foro por la Vida como una suspensión “… por la
vía de los hechos (de) las garantías constitucionales del derecho a la
manifestación”. A nuestro juicio, la decisión se fundamenta en las limitaciones
que el derecho a la manifestación pacífica encuentra tanto en el ordenamiento
jurídico nacional como en el internacional, en un contexto en el que han
ocurrido nueve muertes de activistas bolivarianos en el marco de
manifestaciones de la oposición, y que el mismo Foro por la Vida reconoce como
de “alta conflictividad”. En la memoria del pueblo venezolano están frescos los
hechos del 11 de abril de 2002, cuando la omisión del Estado venezolano
(producto del desconocimiento de sectores golpistas de la FAN y de la PM), al
no impedir que se encontraran los manifestantes de oposición con los
manifestantes bolivarianos, en el centro de la ciudad, generó más de veinte
muertes y sirvió de excusa para un Golpe de Estado.
La Manifestación no es un derecho
absoluto. Su ejercicio puede y debe ser ponderado, en este caso, en relación
con otros derechos, como la vida, la integridad, la seguridad personal. Tanto
el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (art. 21) como la
Convención Americana de Derechos Humanos (art. 25) coinciden en señalar que el
ejercicio de este derecho está sujeto a las restricciones previstas por la ley,
en interés de la seguridad nacional, de la seguridad pública o del orden
público, o para proteger los derechos y libertades de los demás.
Sobre el desconocimiento a los
resultados electorales y la solicitud realizada por la MUD y su candidato al
CNE
Desde su primer Pronunciamiento
del 16 de abril, el Foro se hace eco de la solicitud realizada por el candidato
de la MUD, Henrique Capriles, de hacer un reconteo de votos, “… para solucionar
la controversia”. A su vez, en la Carta abierta del día 18 de abril, el Foro
señala que: “Después de la divulgación de los resultados el candidato Henrique
Capriles impugnó los resultados…” (subrayado nuestro).
Confiando en la buena fe del
Foro, tal afirmación demuestra, cuando menos, un alarmante desconocimiento de
los mecanismos legales de resolución de controversias electorales en nuestro
país, pues el candidato de la MUD no impugnó los resultados electorales el 14
de abril. Tal impugnación sólo es posible a través del inicio de un proceso
legal que incluye la interposición de un Recurso Jerárquico ante el Tribunal
Supremo de Justicia, el Consejo Nacional Electoral o alguna de sus oficinas
regionales, dentro de un lapso de veinte días hábiles siguientes a la
realización de la elección (Ley Orgánica de Procesos Electorales, LOPRE,
Capítulo III, de los artículos 203 al 212).
Hasta el día de hoy, la oposición
no ha introducido una solicitud formal de impugnación. Lo que hizo el ex
candidato Capriles fue desconocer los resultados a través de medios masivos de
comunicación y exhortar a sus seguidores a drenar su descontento, en los
términos ya citados. Tampoco han solicitado formalmente un reconteo de votos.
El 18 de abril, luego del
lamentable saldo de muertes y hechos de violencia, una representación de la MUD
introdujo al CNE una solicitud para completar hasta el 100% de los votos la
auditoría ciudadana. Esta auditoría es un mecanismo regular para el 54% de los
votos de un proceso electoral en Venezuela, y se realizó el mismo domingo 14 de
abril. Lo que finalmente solicitó la MUD fue auditar también el otro 46%
restante, requerimiento aprobado por el CNE el día 18, en una acción dirigida a
aliviar las tensiones políticas, y haciendo énfasis en que esta medida extraordinaria
no variará los resultados ni deslegitima la proclamación del Presidente Maduro.
Adicionalmente, el Foro solicita
al CNE que “someta a consideración el acompañamiento técnico ofrecido por la
Organización de Estados Americanos”. Al respecto, cabe destacar que ya hubo
respaldo de acompañantes internacionales durante el proceso electoral, entre
los cuáles la representación de la Unasur, los cuáles validaron la
transparencia y efectividad del proceso de conteo de votos. A su vez,
posteriormente la OEA, la CELAC y la totalidad de los presidentes de América
Latina han reconocido la constitucionalidad plena de la proclamación del Presidente
Nicolás Maduro.
Frente a estos hechos:
- Sostenemos que en Venezuela no existe, como afirma el Foro por la Vida en base a hechos falsos, una suspensión de garantías constitucionales de facto. Hay una situación de conflicto político generada por la negativa de un sector a aceptar los legítimos resultados electorales. Ya han sido activados mecanismos legalmente vigentes para solventar tal controversia, sin riesgo para el Estado de Derecho en Venezuela.
- En un escenario de conflictividad política como el que enfrentamos actualmente en Venezuela, la acción de organizaciones que afirman su autonomía en la función de defensa de los derechos humanos, debe estar signada por una posición ponderada, orientada a desarticular las causas de la violencia y a exigir respeto a los derechos humanos de todas las partes involucradas en el conflicto. Lejos de aportar a esos objetivos, la posición del Foro por la Vida ante la actual coyuntura favorece de manera sesgada a quienes han convocado a la protesta violenta, desconociendo decisiones de órganos constitucionales legitimados por la observación y el acompañamiento electoral, y contribuye a invisibilizar el origen de la violencia y su trágico saldo. De ahí que consideremos oportuno convocarles a que reflexionen sobre las consecuencias de una desviación de esta naturaleza y del debilitamiento que ello supone para las acciones de defensa de derechos humanos en general.
- Instamos a las organizaciones de derechos humanos de América Latina y a la Comunidad Internacional en general a ponderar las informaciones provenientes de Venezuela, contrastando las distintas fuentes, asumiendo con responsabilidad, imparcialidad y equilibrio sus pronunciamientos al respecto, en aras de contribuir al fortalecimiento de la paz, la democracia y los derechos humanos, vigentes en nuestro país.
Firman:
1. Andrés Antillano, C.I.
9425907, Miembro asociado a la Asamblea, Provea (2008-2012)
2. Cristóbal J. Alva Ramírez,
C.I. 6.089.372, ejecutor del área de Información e Investigación, Provea
(1992-1997).
3. Hernán Ávila Montaño, Director
Ejecutivo del Centro de Estudios Jurídicos e Investigación Social – CEJIS.
Santa Cruz de la Sierra-Bolivia. Director de la Oficina Regional Trinidad-Beni
(2010-2012). Asesor del Pacto de Unidad en la Asamblea Constituyente
(2006-2008).
4. Ana Barrios, C.I. 5.451.122,
ejecutora del área de Educación y Equipo Coordinador, Provea (1989-1995).
5. Bryan Barrios Grafe C.I
19.060.343 Miembro de la Red de Apoyo por la Justicia y la Paz (2007- )
6. María Isabel Bertone, C.I.
10.046.200, Equipo Coordinador, Provea (1996- 2005).
7. Álvaro Cabrera Gutiérrez, C.I.
13.240.915, Coordinador de Publicaciones y Equipo Coordinador, Provea
(1995-1998). Miembro de la Asamblea, Provea (1999-2012).
8. Marieva Caguaripano, C.I.
10.378016, ejecutora del área de Información e Investigación, Equipo
Coordinador, Provea (1990, 1995).
10. Alba Carosio, C.I.
11.858.059, Red de Colectivos La Araña Feminista (2009), Defensora de DDHH de
las Mujeres, Miembra fundadora de La Casa de la Mujer – Maracaibo (1982-1990).
Miembra de la Red Todas Juntas (1990-1995); Centro de Estudios de la Mujer UCV
(1999-).
11. Anaísa Castillo C.I
9.970.657, Comité Contra el Olvido y por la Vida.
12. Cristóbal Cornieles Perret
Gentil, C.I. 10.817.524, Ejecutor del Área Jurídica, Provea (1994 -1995).
Colectivo de atención integral a los trabajadores (1995-1998). Acción ciudadana
contra el sida (1999-2000). Cecodap (1999-2002). Miembro consultivo, Red de
apoyo por la justicia y la paz (2011-2012), asociado.
13. Noris C. Correa H, C.I.
6.468.506, Coordinadora de A.C. Vida en Vargas (actualmente).
14. María Luisa de Paz, C.I.
10485987, Ejecutora de Programa del área de Defensa, Provea (1992-1995).
15. Luis Diaz, CiI. 11.488.047.
investigador del Centro para la Paz y los Derechos Humanos (1997 - 2009).
16. Ricardo Dorado Cano-Manuel,
Miembro del Área de Defensa Jurídica de Provea (1991-1995); Coordinador de Área
(1995), Miembro y Coordinador del Colectivo Aportes, Colectivo de Atención
Integral a los Trabajadores/as (1995-1999).
17. Soraya El Achkar G. C.I.
8.505.722, Fundadora de la Red de Apoyo por la Justicia y la Paz (1985),
miembra de la Red de Apoyo por la Justicia y la Paz (1985 –).
18. Blanca Escalona Rojas, C.I.
12.261.950, Cumbe de Mujeres Afrovenezolanas.
19. Isamar Escalona, C.I.
7.981.055, Ejecutra del área de Educación y Responsable del programa (1999 – 2006).
20. Pablo Fernández Blanco, C.I.
23.527.749, Red de Apoyo por la Justicia y la Paz (1995 - 2012).
21. Manuel E. Gándara Carballido,
C.I. 9823244, Miembro de la Red de Apoyo por la Justicia y la Paz, (1997- ).
22. Angélica García, C.I.
10.349.009, Comité Contra el Olvido y por la Vida
23. Jesús (Chucho) García, C.I.
4.168.353, Fundación Afroamérica.
24. Martha Lía Grajales Pineda,
C.I. 29.565.914, miembra asociada de la Red de Apoyo por la Justicia y la Paz
(2011 - ).
Angel González, CI 9.624046.
Colaborador de la Coordinación Regional de Niños, Niñas y Adolescentes
Trabajadores (CORENATs) Venezuela.
25. Antonio J. González
Plessmann, C.I. 10.866.332, Equipo Coordinador, Provea (1999 - 2005). Miembro
asociado de la Red de Apoyo por la Justicia y la Paz (2005 - ).
26. Enrique González, C.I.
29.525.916, miembro de Provea (1995-1999), ACCSI (2000-2001)
27. Iván González Alvarado, C.I:
7.379.876. Miembro de la Asamblea y Consultivo de Provea (1994 - 2013).
28. Ramón Gordils, C.I.
6.266.987, ejecutor del Área de Comunicación e Información (1989-1999), miembro
del equipo de investigación del Informe Anual sobre la Situación de Derechos
Humanos en Venezuela, coautor de los capítulos Derecho a la Vida, Derecho a la
manifestación pacífica, Derecho a un ambiente sano (1994-1998); Miembro
Asociado de la Asamblea de Provea (1998-2007).
29. Maryluz Guillén Rodríguez,
C.I. 11.557.841, miembra Red de Apoyo por la Justicia y la Paz (1993-2013)
30. María Paula Herrero, C.I.
14.444.733, ejecutora del área de Comunicación e Información, Provea
(1989-1996).
31. Alejandra Laprea, C.I.
9.911.728, Cineasta, feminista de la Coordinación Nacional de La Araña y el
colectivo Tinta Violeta.
32. Gabriela Malaguera González,
CI. 13.538.266, Defensora de los Derechos de la Mujer de la Defensoría del
Pueblo de Venezuela (2009-2012).
33. Oswaldo Marchionda,
Investigador de Provea (1993 - 1994).
34. África Matute C.I.
18.011.961, Red de Apoyo por la Justicia y la Paz (2010 -2013).
35. Elba Martínez Vargas, C.I. 6.914.739.
Miembra de Amnistía Internacional, (1984-1989), Responsable del Programa de
Educación en Derechos Humanos (1992-1993), Ejecutora del área de Educación,
Provea (1995-1996).
36. Rubén Molina, C.I. 5.892.358,
Ejecutor de Programa, Área de Educación (1989-1995); Miembro Asociado de la
Asamblea de Provea (1990-1995).
37. Lilian Montero, C.I.
6.427.029 (trabajó en CECODAP) y participó en el Foro por la Vida (1997-2000).
38. María Alejandra Morales
Hackett, C.I. 10.310.372, Coordinadora de investigaciones de campo Centro para
la Paz y los Derechos Humanos de la Universidad Central de Venezuela (1993-
2010). Profesora de Derechos Humanos de la Universidad Nacional Experimental de
la Seguridad 2010-2011
39. Vicmar Morillo Gil, CI
7.958.276, Ejecutora del área de Información e Investigación, Provea
(1993-2004).
40. Gioconda Mota Gutiérrez, C.I.
11.917.394 Red de Colectivos La Araña Feminista (2009-).
41. Terry Pastor Pacheco, C.I.
11.172.284, Miembro de áreas de educación (1996-99) y comunicación (1999-2002) de
Provea. Colaborador del Centro de Derechos Humanos de la UCAB (2002-03).
Miembro de la Red de Apoyo por la Justicia y la Paz (2003-04).
42. Ángel Palacios, C.I.
6.976.129, Documentalista.
43. Maria Quijada. C.I. 10504351.
Voluntaria de Amnistía Internacional (2008- 2009). Docente de DDHH e
Investigadora UNES
44. María Teresa Quispe, CI
82.026.345, Wataniba.
45. Amaylin Riveros, C.I.
10.349.643 Integrante del Comité Contra el Olvido y por la Vida (1988 – 1992).
46. Maureen Riveros C.I.
6.280.434. Ejecutora del Área de Información e Investigación, Provea
(1999-2006).
47. Teolindo Rojas Ferrer C.I.
10.489.911 voluntario de la Red de apoyo por la justicia y la paz (1996- 2002)
- Programa de Educación Red de apoyo por la justicia y la paz 2007.
48. José Ángel Rodríguez Reyes,
C.I. 6295334, Ex miembro del Equipo de Defensa, Provea.
49. María Elena Rodríguez, C.I.
6.913.399, Ejecutora del Área de Defensa, Coordinadora del Programa de
Exigibilidad en DESC, Provea (1995-2007).
50. Ileana Ruiz, C.I. 6.084.832,
Educadora y Comunicadora Social, Red de Apoyo por la Justicia y la Paz (1987-)
51. Marvelys Sifontes, C.I.
13123818, activista de la Red de Apoyo por la Justicia y la Paz (1993-2001)
52. Wilman Antonio Verdú Canache,
C.I. 6300170, Centro para la Paz UCVMonitor Observatorios de DDHH (2006).
Miembro Asociado Red de Apoyo por la Justicia y la Paz.
53. Belkis Urdaneta Jayaro, C.I.
9.740076, Miembra de la Red de Apoyo por la Justicia y la Paz (1993-2013).
54. Leonardo Tamburini, C.I.
4.685.442 S.C. Investigador del Centro de Estudios Jurídicos e Investigación
Social CEJIS. Santa Cruz de la Sierra – Bolivia (2013). Jefe Programa Tierra,
Territorio y Derechos Humanos (2003-2006).
55. Asia Villegas Poljak, C.I.
6.355.311, Equipo Fundacional de la Defensoría del Pueblo, Movimiento de
Mujeres (2000-2004). Integrante de la Comisión de DDHH del extinto Congreso
(1995 al 2000), Coordinadora de la Comisión de DDHH de la Asamblea
Constituyente.
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